Reflexiones

¿Para cuándo un Countrywoman?

 

Llevo meses reflexionando acerca de lo masculinizado que está, todavía hoy en día, el mundo del motor. Y eso que ha pasado ya algún tiempo desde que un día del mes de agosto de 1888, y sin que se enterase su marido, Bertha Benz en compañía de sus dos hijos Eugen y Richard, emprendió un viaje con el triciclo con motor de un cilindro de 0.88 caballos que había inventado su esposo. Sin saberlo con su osadía consiguió: por una parte demostrar la fiabilidad del carro a motor de su marido Benz y por otra iba a ser la primera mujer al volante de la historia.

 

Pese a que han pasado ya unos cuantos años desde aquel día del mes de agosto, la realidad es que todavía el mundo del automóvil sigue estando pensado para el hombre. El MINI countryman propone a los hombres escaparse de la ciudad o embarcarse en una aventura única cada vez que encienden el motor de este coche. El mismo coche propone pasear por una playa de arenas doradas o hacer surf a una mujer, pero para eso tienes que tener un MINI countryman.

 

He de confesar que me gusta conducir, hacer kilómetros, disfrutar del viaje, y como ya somos muchas las mujeres al volante (en 2015 un 41.7%) creo que va siendo hora de introducir la perspectiva de género en el mundo del automóvil. ¿No os parece?. Y con ello no me refiero a poner espacios ocultos en el vehículo para el pintalabios (que con el sol se derrite) sino a atender a las necesidades que las mujeres tenemos al volante. A nosotras también nos gustan los biplazas descapotables, pero como siempre nos hemos encargado de llevar y recoger a nuestros hijos e hijas (y con mucho gusto), nos decantamos por un maletero amplio. Que también podría servirnos para irnos de fin de semana “sólo amigas” y meter las maletas de todas. También queremos una buena autonomía que nos permita llegar lejos o embarcarnos en aventuras únicas. Un coche seguro y sostenible. Porque la movilidad femenina es muy sostenible. Somos capaces de aprovechar al máximo un trayecto: llevar al mayor al entrenamiento de fútbol, la peque al taekwondo, la compra de la semana en el hiper del barrio, recogida y para casa -Si eso no es sostenibilidad que baje Dios y lo vea- Y como estamos concienciadas con el cambio climático un híbrido o un eléctrico es nuestra apuesta. Así que: ¿Para cuando un MINI countrywoman?